Al menos cinco mujeres acusaron de agresiones sexuales al cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat y uno de los religiosos que aparecía entre los favoritos para suceder al papa Francisco durante el último cónclave, según fuentes cercanas al caso y testimonios de las presuntas víctimas.

El prelado, de 74 años, negó todas las acusaciones y decidió apartarse de sus funciones mientras avanza una investigación interna impulsada por el Vaticano.

Las denuncias son analizadas por la Santa Sede y motivaron que el martes López Romero dejara temporalmente sus actividades. Hasta el momento no se presentó ninguna denuncia ante la Justicia de Marruecos, según confirmó el vicario general Marc Helfer, subordinado directo del cardenal.

Durante el cónclave de mayo de 2025, López Romero era uno de los cardenales con mayor visibilidad e influencia y distintos medios lo señalaban como uno de los "papables", término utilizado para identificar a quienes son considerados con mayores posibilidades de ser elegidos Papa.

De acuerdo con la información publicada por el Vaticano, tras ser ordenado sacerdote en 1979 fue enviado en 1984 a Paraguay, donde permaneció durante casi dos décadas. Más tarde, entre 2011 y 2014, fue superior de la provincia salesiana de Bolivia.

Los testimonios

La agencia AFP entrevistó a una mujer jubilada que colaboraba activamente con la Iglesia. Aunque no autorizó la difusión del contenido de su testimonio en esta etapa del proceso, su relato hace referencia a reiteradas agresiones sexuales.

Además, la agencia tuvo acceso al testimonio escrito de otra mujer, remitido a la nunciatura apostólica, la representación diplomática del Vaticano en la capital marroquí.

En ese documento, la denunciante sostiene que el cardenal tuvo "gestos físicos" que ella "percibió como inapropiados", entre ellos "abrazos particularmente insistentes y prolongados" y "un intento de acercamiento físico que podría asimilarse a un intento" de besarla, situación de la que asegura haber logrado escapar.

A esos testimonios se suma la información aportada por una fuente de la diócesis, quien afirmó haber sido informada de que al menos otras tres mujeres dijeron haber sufrido "hechos similares", comentarios que habrían surgido, en particular, durante confesiones religiosas.

La respuesta del cardenal

Consultado por AFP sobre las denuncias, López Romero aseguró que ya respondió ante las autoridades eclesiásticas.

"Seguiré cooperando plenamente con ellos en la investigación" que se abrió, afirmó, al tiempo que rechazó haber cometido "ni agresión ni violencia ni acoso sexual".

En un comunicado dirigido a los fieles de la diócesis, el arzobispo explicó que decidió apartarse temporalmente de sus tareas. "Durante este período de investigación, para no obstaculizarla, voy a tomar distancia, no presidiendo ninguna celebración pública y sin intervenir en ninguna actividad pastoral", expresó.

Hasta el momento, la Santa Sede no respondió a los pedidos de comentarios sobre el caso.

La Iglesia católica continúa marcada por los numerosos escándalos relacionados con abusos sexuales cometidos por integrantes del clero y por los cuestionamientos sobre su encubrimiento.

Durante el pontificado de Francisco, entre 2013 y 2025, el Vaticano reafirmó una política de tolerancia cero frente a este tipo de delitos e impulsó diversas reformas para mejorar el tratamiento de las denuncias.